Recta del Tin Tin antiguo camino incaico en Cachi

De camino a Cachi sobre la ruta Nac. 33 al sur de la provincia de Salta, la recta del Tin Tin de 19 km de largo, es la parada obligada.

Cientos de cardones de diversas formas y alturas nos invitan a caminar entre ellos e imitar sus formas.

Es muy divertido e impresionante caminar entre estos gigantes de la naturaleza, algunos llegan a medir hasta 3 mts de altura.

Toda esta zona está protegida y forma parte del Parque Nacional Los Cardones.

burros cruzando la recta del tin tin

En este recorrido nos encontramos con los habitúes del lugar, nos reciben simpáticos burritos salvajes que pasean libremente y no le temen a las personas.

Los guanacos que andan en tropillas y muy escurridizos también hacen sus incursiones por el parque.

guanaco en parque nac los cardones

Lo que más llama la atención es la rectitud de este tramo de la ruta conocido como Recta del Tin Tin .

Antiguo Camino del Inca

La Recta del Tin Tin formaba  parte del extenso Camino del Inca (Qhapaq Ñan), que abarcaba el imperio desde Colombia hasta Chile con una extensión aproximada de 40000 km).

En Cachi encontramos varios  caminos de esta red que unía el imperio Incaico.

recta del tin tin camino del inca

Evidentemente los aborígenes que fueron sus  constructores tenían  avanzados conocimientos de geografía y geometría.

Se supone que la recta fue trazada mediante fogatas utilizadas como ahora los topógrafos utilizan  los  jalones para marcar el terreno.

Hacia el final de la recta, si nos alejamos  del caminando al costado de la ruta pueden verse tramos del camino incaico original.

parque nac los cardones

A lo largo del camino se establecían postas (denominadas tambos, una palabra que deriva del quechua: tampu).

Eran lugares de reaprovisionamiento y descanso para viajeros, mensajeros y tropas. Sitios que además formaban parte del control del dominio imperial. Posteriormente en esos lugares se fueron estableciendo las poblaciones actuales.

Este camino  del Inca está descripto por primera vez  en los relatos de Diego de Almagro durante su viaje a Cuzco en el año 1545.

Muchos siglos pasaron por este camino, los cardones y las montañas fueron testigos de los viajeros que  detenían sus miradas ante tanta la belleza del paisaje.

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